Y es una oferta. Bernann McKinney ha pagado 50.000 dólares por cinco clones de su querido bull terrier, recientemente fallecido, a una empresa coreana que tiene una tarifa muy superior: 150.000 dólares cada clonación.
Sin embargo, para festejar esta primera operación con proyección internacional (la clienta es una escritora de Hollywood, que se ha mostrado encantada con el “milagro”) ha recreado las cinco copias por un precio excepcional.
Entre la manipulación genética y la clonación, ¿alguien puede imaginar cómo será la realidad animal y humana en unas décadas?
Vía RussiaToday