La de un tiburón macho “pesa” 1.8 toneladas
La de un león, 560 kg
La de un hombre fortachón apenas llega a los 80 kg
Como ya sabíamos (pero nos faltaban las cifras) la fuerza de la mordedura disminuye a medida que evoluciona la especie. La dentadura humana pierde consistencia mientras avanza la civilización: ¿para qué tener caninos desgarradores o poderosos molares si cada vez mordemos alimentos de texturas más suaves?
Si nos retrotraemos en la Historia:
Un Tiranosaurus Rex tenía una mordida de 3.1 toneladas
Y la del extinto tiburón Carcharodon (16 metros de longitud) podía llegar a las 18 toneladas.
Estas mediciones se han conseguido usando los mismos métodos que se aplican en el diseño y construcción de automóviles, una técnica llamada análisis de elementos finitos que consiste en la creación de un modelo computarizado del paso de las fuerzas a través de un cuerpo. Del mismo modo, tras haber digitalizado un cráneo de cualquier animal, puede determinarse la reacción ante tensiones y fuerzas exteriores de toda su estructura.
Fuente: The Guardian
no es por nada pero la foto es terrorífica con cifras y sin cifras!
Coromotico
4 ago 08 at 14:14