Escribí hace unos meses un post dedicado a las desafortunadas opiniones publicadas por Carmen Rigalt, una periodista que admiro, sobre/contra la blogosfera.
En realidad, ya es un lugar común en los medios tradicionales el desprecio hacia/contra los blogs. ¿Corporativismo? Al menos, algunos textos que he leído dan la impresión: los periodistas de oficio se niegan a conceder la homologación a esta invasión de bloggers, esta avalancha de advenedizos, esta troupe de espontáneos al asalto de las noticias y en lucha por la audiencia.
Así nos ve el abuelete (no puedo remediarlo, todos estos periodistas e intelectuales que tienen urticaria a/contra los blogs me parecen venerables carcamales) Forges:

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El muy sencillo de explicar:
Carmen Rigalt es una progre.
Los Blogs representan hoy por hoy la libertad.
Todo progre es alérgico a la libertad.
Un progre es aquel que nos dice a los pobres ignorantes lo que debemos o no debemos leer.
A que ha quedado claro?
liberty
2 jul 08 at 20:48