Leía ayer un reportaje en un periódico impreso sobre la segmentación horaria de la audiencia en los medios.
Me llamó la atención cómo la radio obtiene sus mejores estadísticas en la madrugada y primeras horas de la mañana, Internet a partir de las 12 del mediodía y hasta el inicio de la tarde, la televisión desde las 9 de la noche en adelante.
¿Inteligencia colectiva? Consenso para repartir el espectro de forma que el día da para los tres medios, especializados en una determinada franja horaria, una forma de coexistencia pacífica que obvia incompatibilidades: un medio no devora a otro sino que se busca acomodo en su propio espacio.
Es interesante el reparto de roles que otorgamos a los medios: la radio, matutina, sirve para arrancar, para animar y acompañar el salto de la cama y la peregrinación al trabajo; Internet es el compañero de oficina; la tele es la relajación, la desconexión nocturna que nos lleva hasta el sueño.
Faltaban datos sobre los usuarios. Por ejemplo, ¿predomina el policonsumidor o el cliente fiel a un solo medio?
Y un interrogante: ¿dónde queda la lectura?
Eso me preguntaba yo… y la lectura?
Supongo que apilada encima de la mesita de noche con una finita capa de polvo encima y por debajo del despertador, gafas y unas moneditas.
Aunque, aquí hay otro tema: Convalidaría la quota de lectura -intelectualmente recomendable- el hecho de leer blogs y medios varios en internet? O hablamos de lectura en tanto que novela (quizás menos representada en la red)?
ignasi
19 jun 08 at 9:05
Muchos estudios apuntan a que la calidad de lectura en Internet se está reduciendo: dispersa y breve, lejos de la concentración de la lectura en papel, tanto da que sea revista, novela, ensayo o periódico.
Saludos!!
emiligene
19 jun 08 at 13:21