
Los discos duros de toda la vida resisten la embestida de los modernos discos SSD con memoria flash. Será por la inercia de los usuarios, la indecisión de los grandes ensambladores de PCs a hacer el cambio o la habilidad de los fabricantes de discos duros para seguir explotando su mercado como si tal cosa.
Pero la realidad poco a poco se va imponiendo: cada vez los discos SSD tienen más capacidad de almacenamiento, consumen menos energía eléctrica y son más rápidos. Samsung ha presentado un disco que lee a 200 megabytes por segundo y almacena 256 Gb, con sólo 1 cm de anchura y un consumo inferior a 1 watio. El más rápido, el más delgado y de mayor capacidad de almacenamiento.
Cuestión de tiempo, porque el mercado tiene leyes que no siempre coinciden con la tecnología o la confortabilidad o los intereses ciudadanos. Pero el proceso es irreversible: ¿qué dispositivo portátil renunciará a ser menos pesado y tener mucha mayor autonomía?
Vía iBlog