Ya hablé de este robot fabricado por Honda en un post anterior, o sea que no me repetiré.
Me limito a recoger la noticia del concierto, que finalmente se produjo anteayer, y mi sorpresa por la eficacia del resultado. Hay que pensar que esta es la primera aparición publica de un proyecto en desarrollo, o sea que debemos juzgarlo desde esta perspectiva, que me parece muy prometedora.
He leído que los músicos de la orquesta sinfónica se mostraron escépticos y subrayaron los problemas que tuvo ASIMO para imponer un ritardando en los ensayos, un problema que en el concierto está casi corregido como demuestra el vídeo.
Pero puedo asegurar, después de haber escuchado y visto muchos directores y ensayos y conciertos, que algunos de los que actúan en carne y hueso y cobran en metálico marcan el ritmo de forma más confusa que este ASIMO.
Sinceramente, creo que la robotización tiene un gran futuro en ámbitos en principio tan ajenos y casi incompatibles como el arte.
¿Acaso la música no es pura matemática?