Tengo 50 invitaciones para probar la beta de Ginger, el nuevo Netvibes actualmente en beta privada.
Tenéis que identificaros en Ginger con el email y password de vuestra cuenta en Netvibes, y teclear DESPUES50 como código de invitación. Vale para los primeros 50 usuarios que entren con este código.
Que lo disfrutéis.
Archive for febrero 7th, 2008
50 Invitaciones para Ginger Netvibes
Experimentos tipográficos
Play with type, estrenado el mes pasado, es uno de los sitios más entretenidos de los muchos dedicados a la tipografía.
En vez de fuentes, historia y software, se limita a jugar con la tipografía. Composiciones, caprichos, variaciones, casi performances…
Breves (6.01.08)
Motus Darwin, el mando para consolas y PCs al estilo del wiimando o wiimote. (Teleobjetivo)
Parallels para Linux (Bitperbit) para virtualizar Windows. Pero, ¿es software libre como Virtual Box?
Moldable Mouse, el mouse moldeable (Engadget)
Tal como estaba anunciado, seis de los trece servidores raíz de Internet ya usan IPv6, capaz de asignar hasta 340.282.366.920.938.463.463.374.607.431.768.211.456 direcciones distintas. Hasta podremos repartir IPs a otros planetas cuando los colonizemos.
Bankinter.com ya permite autentificación mediante DNI electrónico (El Mundo)
Los MMS de Movistar, 300 % veces más caros (20 minutos)
La lista WIP

Famosos nominados por el peso mediático que genera, medido de acuerdo a rigurosos algoritmos: la exactitud matemática aplicada a la frivolidad, la tecnología al servicio de la rumorología.
Hoy el top five está formado por Bush, Brtiney Spears, Eminem, Bill Gates y Paris Hilton. La lista se comenta sola.
Espejo (objetivo pues) de nuestra paranoia (subjetiva pues) social, triturada, segmentada, diseccionada hasta convertirse en escaparate científico. Famosos clasificados por países y categorías, con un seguimiento de su cotización para añadir al recurso el lustre economicista.
El tomate pasado por el bisturí de Google, la crónica rosa transmutada en periodismo aséptico. Los motores de búsqueda no mienten ni opinan. El fin del paparazzismo, del grito en tertulias televisivas, de denuncias en juzgados, de exclusivas a todo color. Aquí todo vale lo mismo. Democracia porque la popularidad se reduce a números. A enlaces, a citas deterceros: ahora mismo George Bush, líder del ranking, suma 278.161.985 referencias en Internet.
Y me acuerdo de cuando los líderes de opinión o audiencia eran filósofos, cantantes de ópera, arquitectos y periodistas. Impensable hoy día que un pensador como Foucault (1926-1984) fuese una estrella: tanto que YouTube acoge un centenar de vídeos relacionados con él. ¿Malos tiempos para la cultura? Más bien, otros.
Web Important People: la lista WIP
Descarga, lee, compra
Hace unos meses apareció la versión inglesa del último libro de Harry Potter. Poco después se colgaban en Internet algunas traducciones (no oficiales, por supuesto) al español, que yo también descargué. La leyeron en casa algunos de los más fieles seguidores de la saga, en la Palm Tungsten a la que copiamos el archivo PDF.
Ahora se ha abierto el periodo de reserva del libro, a punto de ser comercializado en su traducción al castellano, y mi esposa ya se ha inscrito en la lista de primeros compradores.
Coincide la anécdota con la difusión en la blogosfera de la militancia mantenida por el famoso escritor Paulo Coelho, ferviente defensor de Internet y los nuevos sistemas de distribución. Al parecer, desde que cuelga parte de su producción literaria en su web (El Alquimista completo, traducido al castellano y en PDF), las ventas se han multiplicado casi por diez.
¿Paradoja? Más bien ejemplo de cuán equivocados están las discográficas, los organismos de gestión de derechos de autor y demás industrias de ocio y cultura tradicionales. Empeñadas en criminalizar las nuevas tecnologías y sus posibilidades, cierran las puertas a nuevas formas de negocio. Al fin, puro inmovilismo. Inercia expresada en registro victimista y/o catastrofista.
Los géneros y formas no son barridos de la Historia por sus sucesores. No desapareció la pintura al inventarse la fotografía ni el cine ha acabado con el teatro ni la televisión eliminó al cine. Al revés, lo nuevo funciona como estímulo obligado de renovación de lo antiguo, empujado a replantearse su identidad y en definitiva a progresar de alguna manera.
Internet es como los movimientos migratorios que tanto nos desconciertan y asustan. Han llegado para quedarse, y la única estrategia con futuro es la de admitir tal realidad para trabajar junto a ella.
Volvamos a la literatura. Una cosa es el archivo digital y otra el libro impreso. El primero sirve para una lectura urgente, fragmentaria o compulsiva, el segundo se presta a una lectura reposada. El primero aporta una experiencia fugaz como no es el segundo: tocar las páginas, ver el lomo en la estantería, colocar el libro sobre la mesa… En fin, pocas cosas en común en cuanto a experiencia de usuario. Si me apuran, lo pragmático frente a lo fetichista.
Sea como fuere, la libre circulación de material artístico por Internet es una buena nueva para todos los creadores, de repente colocados frente a una audiencia ubicua a la que poder llegar sin intermediarios. Y seguirá siendo mala noticia para la industria (fabricantes, vendedores, editores…) mientras no sepa reinventarse: un reto para los próximos años. Triunfarán, como siempre, los que lo hagan antes y mejor.
