
Científicos de la Universidad de Rochester han concluido exitosamente un experimento puesto en marcha hace más de un año: la aplicación (brevísima pero intensísima, tanto que “desencadena la energía equivalente a toda la red eléctrica de América del Norte”) de un rayo láser sobre la superficie de cualquier metal puede modificar a voluntad su color, hasta el punto que pueden crearse nuevas tonalidades.
Más en TG Daily