Esto sólo puede suceder en algún país nórdico, la zona del planeta donde la geoinformática es más densa en éxitos que pasan casi desapercibidos.
Según Cellular-News, los lavabos públicos de Finlandia se abren con un SMS.
El equivalente al “Ábrete Sésamo” de toda la vida, originario de la magia oriental, pero trasladado al mundo tecnológico occidental.
Envías un mensaje desde el móvil con la palabra “abre” (en finlandés, por supuesto) y la puerta del lavabo se desbloquea sin más. No hay que pagar, ni identificarse ni pedir perdón. Lo dicho: eso sólo puede pasar en Finlandia.
¿El truco? El uso racional y práctico de la tecnología. La empresa que gestiona el servicio lleva un registro en tiempo real del sistema, de forma que puede averiguar el origen de cualquier incidente o mal uso, al instante.
Una forma sutil y no intrusiva de control, muy del siglo XXI al que muchas sociedades todavía no han llegado.

