Microsoft reconoce que su Vista ha sido un fiasco (aunque se venda como rosquillas gracias a una escandalosa posición de privilegio: la gran mayoría de PCs se siguen vendiendo con Windows, en este caso Vista, preinstalado sin que el usuario tenga opción a elegir)
Coherente y servicial, anuncia (PDF en castellano) la posibilidad de una regresión: de Vista a XP. Pero como suele suceder con Microsoft, lo que debería ser simple se convierte en laberíntico, sometido a oscuras y leoninas condiciones.
Para empezar, el downgrade no está permitido en las versiones más habituales (Home y HomePremium), sólo en Business y Ultimate. ¿Qué pecado han cometido los poseedores de un PC nuevo con su Vista Home, que ni siquiera reconoce sus drivers?
Después está el proceso. En los casos que no funciona, hay que llamar por teléfono a Microsoft para que facilite un código intermedio.
En fin, una situación surrealista que algunos clientes ya han simplificado recurriendo a la típica solución del pirateo. Desinstalan su Vista Home, se instalan un Ultimate clónico (por lo visto hay trucos para activarlo) y venga, a hacer el downgrade. Todo vale con tal de volver al querido XP. Como siempre pasa en estos casos, ya hay técnicos especializados (vía Kriptópolis):

Por cierto, si no puedes actualizar tu XP por problemas varios, ahí está WinUp para hacerlo offline. Software libre del español Víctor García.