Me gusta más el teatro actual que el cine. Es más creativo. Ha necesitado décadas de crisis y pasar por un profundo catatonismo (cuando el cine le arrebató salas y espectadores hace más de cien años) para renovarse de verdad. El cine sigue aferrado a las inercias de siempre y no sabe sino llorar. En España las salas perdieron 20 millones de espectadores a lo largo de 2007. ¿La culpa? Las descargas de Internet. Se me ocurre que, para salvar el patrimonio cultural que es el cine, y de paso algunas productoras y distribuidoras y actores y directores y técnicos y empresarios y…, el Estado ordene la destrucción de los DVDs y la abolición de Internet. Y de paso, la prohibición de la imprenta y de cualquier medio que estimule la perniciosa costumbre de la redistribución. Así, al fin, podríamos ir al cine a ver las pelis como hacían nuestros abuelos.
Me gusto mucho
Ana
17 ene 08 at 2:20
Con 10€ por película, y teniendo que elegir si gastármelos o no porque no llego a fin de mes. Me quedo en casa y veo una peli grabada en un disco desvirgado por la SGAE.
ioloo
17 ene 08 at 20:18