Para desprestigiar a la competencia (la corriente alterna de Westinghouse), Thomas A. Edison (promotor de la corriente continua) recurrió en 1903 a la electrocución pública de una elefanta.
Se llamaba Topsy, y había causado la muerte de varias personas, entre ellas su propio cuidador, por lo que se la había intentado liquidar envenenada, sin éxito; fue entonces cuando Edison se ofreció para electrocutarla. El espectáculo promocional que mostraba los peligros de la corriente alterna fue filmado por el propio Edison y publicado posteriormente: ilustre pionero del marketing y la (contra)publicidad viral.
El 20 de julio de 2003 se erigió un monumento a Topsy en el Museo de Coney Island.
[Wired]
6 Enero, 2008
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Topsy, Edison y los derechos de autor
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De hecho, no fue el único animal que mató Edison. Para demostrar que la corriente alterna era un peligro para la salud cayeron también patos, gallinas y conejos. Lo que Edison siempre se calló es que hubiera sucedido lo mismo con su corriente continua.
Todo un precursor de la silla eléctrica.
Comentario por Tusefomal — 7 de Enero de 2008 @ 5:12 pm