Democracia virtual

22 Diciembre, 2007 | Escrito por emiligene | Categorías: postmodernidad | |

“Esto es injusto. No es democrático”: tópico para protestar contra alguna decisión que nos perjudica y que consideramos abusiva.
Sin embargo, basta pasar revista a los principales ámbitos de nuestra vida o al mecanismo de las instituciones para comprobar que la tal democracia a la que apelamos es prácticamente inexistente.

¿Nos consultan las compañías aéreras los horarios de los viajes y destinos que nos interesan? ¿Cómo se nombran los obispos en la Iglesia? ¿Cómo se designan los candidatos a unas elecciones en un partido o a los ministros en un Gobierno? ¿Los equipos de fútbol se confeccionan por votación de sus jugadores? ¿Las cadenas televisivas escogen su programación después de un referéndum? Los ejércitos, las empresas, las iglesias, los partidos políticos… todo funciona de acuerdo a un criterio autoritario dentro de una estructura jerarquizada. ¿Te ponen una multa por aparcamiento incorrecto después de haber hecho una consulta?

¿Qué es este cuento de la democracia si no un eslógan (”egalité, fraternité…”) que justificó la Revolución francesa y todas las que le siguieron?
Pero hoy que han desaparecido las revoluciones de nuestras sociedades desarrolladas, ¿cómo se justifica que se mantenga la invocación a la sacrosanta democracia?
Justamente: la publicidad. El capitalismo consumista nos recuerda que todos somos iguales a la hora de comprar. Atrévete, sé tú mismo, no seas menos, tú también te lo mereces…
La generalización del discurso hedonista fomenta, desde una perspectiva interior y sicológica, esta misma fantasía.

Sí, la democracia es un valor virtual, un icono vacío de contenido en la vida cotidiana, que se mantiene vivo por los partidos políticos desde un punto de vista ultraformal (elecciones periódicas obligadas, escrupulosamente supervisadas) y por la oferta de consumo que convierte a todos los clientes en iguales sin distinción.
De ahí la frustración: al no poder comprar siempre todo, nos sentimos estafados. ¿Contra quién? Lo peor del caso es que este engaño no es concienciado sino que se acumula en forma de ansiedad, estrés y violencia que en todo caso se descarga arbitrariariamente.

Inmigrantes pobres y marginales se convierten así en principales candidatos a víctimas. Ni siquiera forman parte de la democracia virtual.





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  1. Una Respuesta en “Democracia virtual”

  2. Por jpmea, Dic 23, 2007 | Responder

    La democracia en política existe para la mitad +1 que toma determinada decición. En esas circunstancias es una democracia poco justa que justifica determinada acción arbitrariamente. Existen pocas decisiones que se tomen con amplia mayoría.
    No hay remedio ni revolución capaz de generar un sistema que a todos convenga y convenza. Democracia es siempre un indeal y no es aplicable en todos los planos.
    Si se nos consulta todos diremos que “queremos elegir” y que “queremos vivir en democracia” porque democracia y libre elección son casi que lo mismo. Lo incomodo es elegir entre cosas/ideas que no necesariamente sean las que verdaderamente queremos.
    Los pobres si que pueden elegir, pero su margen de elección es mas chico de lo que desearían.

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