
Efectivamente, las tres personas de la imagen propuesta ayer son iguales.
Se trata de un clásico del repertorio de ilusiones ópticas, y uno de los ejemplos más contundentes del perspectivismo.
Si os habéis fijado en dibujos y cuadros anteriores al Renacimiento, los objetos siempre aparecen en su tamaño real, independientemente de la distancia en que se ubican: tanto da que estén en un primer plano que a cien metros, algo que también hacen los niños pequeños cuando dibujan.
La perspectiva es una aportación moderna a la representación de la realidad en dos dimensiones y aunque se basa en una convención de representación geométrica (todas las líneas que no son verticales tienden hacia un mismo punto) en la práctica se reduce a que los objetos se representan más pequeños y difusos a medida que se alejan del punto de vista adoptado por el creador de la imagen.
En el caso de esta ilustración, el agrandamiento ilusorio de la figura superior se debe al juego de líneas en fuga, que nos inducen a aplicar el principio de la perspectiva.
Si eliminamos las lineas, es más fácil identificar la realidad: los tres personajes miden lo mismo:

soy a mongaaa esupida y engreidaaa featida edionda y traidoraaa
monga (abril hurtado)
10 sep 08 at 22:39