
Efectivamente, las tres personas de la imagen propuesta ayer son iguales.
Se trata de un clásico del repertorio de ilusiones ópticas, y uno de los ejemplos más contundentes del perspectivismo.
Si os habéis fijado en dibujos y cuadros anteriores al Renacimiento, los objetos siempre aparecen en su tamaño real, independientemente de la distancia en que se ubican: tanto da que estén en un primer plano que a cien metros, algo que también hacen los niños pequeños cuando dibujan.
La perspectiva es una aportación moderna a la representación de la realidad en dos dimensiones y aunque se basa en una convención de representación geométrica (todas las líneas que no son verticales tienden hacia un mismo punto) en la práctica se reduce a que los objetos se representan más pequeños y difusos a medida que se alejan del punto de vista adoptado por el creador de la imagen.
En el caso de esta ilustración, el agrandamiento ilusorio de la figura superior se debe al juego de líneas en fuga, que nos inducen a aplicar el principio de la perspectiva.
Si eliminamos las lineas, es más fácil identificar la realidad: los tres personajes miden lo mismo:

Archive for diciembre 9th, 2007
Ilusiones ópticas (4)
Buscar vs encontrar
Todavía una vuelta de tuerca más al tema de la Enciclopedia como modelo de la Wikipedia.
Existen dos sistemas básicos (con todas las variantes que queráis) a la hora de buscar información en la Red, aunque también podría extrapolarse a la vida “real”.
Uno es el que personificaría Wikipedia: un referente de autoridad, que funciona en nuestro imaginario como conjunto organizado y contrastado o fiable de conocimientos. A este método le llamo encontrar. Quienes lo emplean reducen su consulta a una fuente, van a tiro fijo, economizan tiempo y energía, al tiempo que se sienten orientados como el que acude a una enciclopedia. También podríamos denominarlo búsqueda vertical.
Otro es el que personifica Google, que tuvo el gran acierto de crear una interface limpia frente a la ofrecida por directorios y portales. En Google no hay nada predeterminado porque el repertorio de posibles respuestas es grande y disperso, y además varía en función de cualquier pequeño cambio en los términos introducidos. Buscador vs enciclopedia, he aquí el dilema. Al sistema abierto del buscador me refiero justamente con la redundancia buscar o buscador horizontal.
Y si algo tiene Google de criticable es que ha ido derivando el modelo abierto y horizontal por otro cada vez más dirigido. El famoso PR, criterios endógenos de posicionamiento, la incorporación de su propio ecosistema de aplicaciones online… y demás estrategias sobre las que no voy a insistir
Católicos
Siguen diciéndose católicos pero casi ninguno sigue las enseñanzas del Papa en materia sexual. Tampoco proporcionan a la Iglesia vocaciones, que hay que importar del Tercer Mundo.
Practicantes selectivos, muy en el estilo postmoderno de las fórmulas individuales y light. Sin compomisos fuertes, sin fidelidad absoluta: la ética convertida en estética.
Está bien ir a misa los domingos, casarse por la Iglesia, celebrar la Navidad: no hay por qué renunciar a unas formas confortables, por mucho que uno se desentienda del resto.
Sin embargo, esta plasticidad tolerante no se ha generalizado en la jerarquía. La Iglesia sigue rechazando algunas “modernidades”. La última, un servicio de distribución de estampas de santos para pantallas de móvil. “Es de muy mal gusto” critica un obispo de la Conferencia Episcopal italiana.
Contrasta esta resistencia de la Iglesia católica con las últimas declaraciones del Dalai Lama: su sucesor podría ser una mujer y reencarnarse mientras él viva.
Vivimos en un mundo predominantemente laico, si no ateo. Hedonista, frivolón y escéptico, ajeno a la trascendencia religiosa. Pero no me parece imposible que el budismo se extienda como opción de una religiosidad débil entre algunos ciudadanos necesitados de algún tipo de vida interior.
El budismo, sin carga dogmática y promotor de un cierto desapego de las cosas y las personas como método para combatir la ansiedad y la angustia, está más cerca de la postmodernidad, que nada tiene que ver con la intransigencia dogmática de la Iglesia católica.
Mapa mundial de la censura en Internet

Global Voices Advocacy es un sitio dedicado a la denuncia de la censura en Internet y a la promoción de una red de activistas comprometidos con la libertad de expresión en la Red.
Entre los muchos materiales que alberga (noticias, comunicados…) figura una colección de capturas de pantalla de páginas bloqueadas en distintos países, la herramienta 403 Checked para detectar páginas censuradas, una guía para bloguear de forma anónima en WordPress, o un mapa de Google donde se vuelca la información actualizada sobre la censura ejercida en los distintos países (como ves, casi alineados en una misma franja) pero también sobre redes de activistas que trabajan por impedirla o sortearla.
Sin futuro
Desde que se rompió con la Tradición, sólo existe el presente: la moda como entorno, la adolescencia como modelo.
Renunciar al pasado fue también una manera de cortar con el grupo para poder ser individuos libres: no tengo por qué ser católico ni heterosexual ni vivir en la misma ciudad o barrio de toda la vida ni ejercer la profesión de mis padres ni tener mis cuentas en el mismo banco de siempre.
La infidelidad es simple y pura opcionalidad, y es positiva.
Pero al perder el pasado también hemos perdido el futuro. Aferrados al presente, a la inestabilidad del cambio, el tiempo como categoría y perspectiva se desvanece. Estresados, casi ni encontramos tiempo real para llevar nuestra vida al día.
Al no haber compromiso (puedes traspasar tu hipoteca a otro banco, dejar a tu pareja, cambiar de operadora móvil) el futuro como decisión y ejercicio de voluntad también se desvanece.
La economía parece también haber borrado el futuro. Sólo nos queda más de lo mismo. Capitalismo sin alternativas: no hay revolución posible ni sociedades distintas que construir en el horizonte.
También la Biología. No hay evolución darwinista posible: la genética se encargará de reprogramarnos para vivir cada vez más y mejor.
Y en el sexo: eliminada la culpa y el pecado, liberados de la amenaza del embarazo, nada queda por descubrir.
Vivir siempre en el presente es agotador porque no hay tregua: no puedes descansar (apoyarte) en la memoria ni estimularte con el futuro como proyecto: hoy el futuro se vive casi antes que el propio presente. Ambas perspectivas se mezclan e interfieren hasta ser una sola.
Sin futuro: cansancio vital, escepticismo, este inmediatismo apático del adolescente actual. O adrenalina (deportes de riesgo, viajes, discotecas) como forma artifical de neutralizar este adelgazamiento del ánimo.
Niños viejos, ancianos adolescentes.
