Sería conocida sólo como hija de Ravi Shankar (el famosísimo sitarista y músico hindú) de no ser por su fulgurante carrera como cantante y pianista norteamericana: ventas millonarias de sus discos y varios Grammy.
De entre sus muchos vídeoclips, escojo este que me ha hecho recordar el blog Bucles, dedicado justamente a recoger los muchos bucles que pueden encontrarse en todo tipo de manifestaciones culturales.
Archive for diciembre 1st, 2007
Norah Jones (1979 – )
Ezra Pound (1885-1972)
El más virulento de los poetas modernistas, precursor del verso libre, víctima de sus propias contradicciones que le llevaron a alinearse con el fascismo de Mussolini y a combatir los avances del capitalismo (sistema socioeconómico que consideraba encarnación de la usura), antisemita militante, está considerado el gran precursor de la poesía que después escribieron Ashbery, Cummings o Ginsberg.
He encontrado en YouTube un clip que es un fotomontaje que usa como banda sonora una composición para violín solo del propio Pound. Sí, además de escritor, ensayista, poeta y crítico fue músico.
John Ashbery
Leo hoy una entrada en Periodistas 21 dedicada a este poeta norteamericano nacido en 1927 y considerado el último superviviente de una generación (Ginsberg, Cummings…) si no de un género literario hoy día arrinconado en concursos y mesas redondas eruditas.
Copio y pego una traducción publicada en Letras en línea:
En cuanto se arregle
Apenas tolerados, viviendo en los márgenes
de nuestra sociedad tecnológica, teniendo que ser siempre rescatados,
casi al borde de la destrucción, como heroínas en Orlando Furioso,
justo antes de que llegara el momento de empezar todo de nuevo.
Había truenos en los arbustos, un crujir de aspas,
y Angélica, en la pintura de Ingres, contemplaba
el colorido, aunque pequeño, monstruo próximo a su pie, como pensando
si, a fin de cuentas, olvidarse del asunto no fuera acaso la única solución.
Y entonces siempre había un momento en que
Happy Hooligan venía arando el camino
con su oxidado automóvil verde, sólo para asegurarse de que todo estaba Okay,
sólo que para entonces ya estábamos en otro capítulo, y confundidos
en cuanto a cómo recibir esta información de última hora.
Pero, ¿era información? ¿No será que por ventura representábamos esto
para el provecho de alguien más, para los pensamientos en una cabeza
con suficiente espacio disponible y para ahorrarnos los pequeños problemas (así
comenzaron a parecer),
nuestra diaria preocupación por la comida, el arriendo y las cuentas impagas?
Reducir todo esto a una pequeña variable,
Dar al menos un paso libre, minúsculo, sobre la llanura gigantesca,
nuestra ambición era esta: ser pequeños, claros y libres.
Ay!, la energía del verano se desvanece tan rápido,
en un instante más ya se habrá ido. Y ya no queda tiempo
para los preparativos necesarios, aunque sean simples.
Tal vez nuestra estrella era más brillante cuando tenía agua.
Ahora, en todo caso, poco importa eso, lo que importa es saber
cómo agarrarse a tierra firme para no ser arrojado,
por un sueño ocasional, una visión: un petirrojo pasa volando
por el ángulo superior de la ventana, tú cepillándote el cabello
casi sin poder ver, o una herida fulgirá
contra el dulce rostro de los demás, algo así como:
Esto era lo que querías escuchar, ¿por qué entonces creíste
escuchar otra cosa? Cierto, somos todos habladores,
pero en el fondo del habla yace
lo que mueve y no quiere ser movido, el laxo
significado, sucio y simple como un piso gastado.Estos, pues, son algunos de los riesgos que implicaba el juego
y aunque sabíamos que el juego era riesgoso y nada más
no dejó de ser choqueante cuando, casi un cuarto de siglo más tarde,
entendimos por primera vez claramente las reglas.
Los jugadores eran ellos, y nosotros, que tanto habíamos luchado en el juego,
éramos sólo los espectadores, aunque sujetos a sus vicisitudes
con las que, a fin de cuentas, cargaríamos a cuestas al salir del quejumbroso estadio.
Noche tras noche este mensaje retorna, se repite
en las parpadeantes ampolletas del cielo, inalcanzables, lejanas,
pero nuestras a pesar de todo, una y otra vez hasta ser una verdad incontestable,
la esencia de nuestras frases, el clima que las nutre,
no nuestras para pertenecernos, como un libro, sino para estar con ellas,
y a veces estar sin ellas, solos y desesperados.
Es más bien la fantasía la que las hace nuestras, una suerte de mercado negro
Elevado a la categoría de un ideal estético. Estos fueron momentos, años,
de sólida realidad, rostros, acontecimientos nombrables, besos, actos heroicos,
pero, como el amistoso comienzo de una progresión geométrica,
no algo como para tranquilizarse y pensar que algún día podríamos prescindir del significado, cuando se quedara corto. Ya que la promesa de aprender es una ilusión,
dijiste,
mejor permanecer cabizbajos como en las primeras lecciones,
y estuve de acuerdo, agregando que
el mañana alteraría el sentido de lo que habíamos aprendido,
que el proceso de aprendizaje avanza en este sentido, y que, desde este
punto de vista,
ninguno de nosotros se graduará alguna vez de la universidad,
porque el tiempo es una emulsión, y probablemente pensar en no crecer,
ahora en todo caso, sea para nosotros la forma más alta de madurez.
Y ya ves, ambos estábamos en lo correcto, aunque nada
haya llegado en cierto modo a nada; los avatares
de nuestra consecuencia con las reglas y vivir
alrededor del hogar han hecho de nosotros– a ver, por así decirlo, “buenos ciudadanos”,
que se cepillan los dientes y todo eso, que aprenden a aceptar
la caridad de los momentos difíciles como si fueran migajas,
porque esto es la acción, este no estar seguro, esta descuidada
preparación, este sembrar las semillas retorcidas en el surco,
este disponerse a olvidar y este retornar siempre
a la soltura de amarras de la partida, aquel día tan lejano.
Campaña 1.3 (o 0.9)
Lejos de lo que podría ser una (pre)campaña electoral 2.0 (y de todas formas, socorro!!!!!!!!!!) la actual es una auténtica chapuza.
Que Rajoy se va a Facebook, pues Llamazares se abre una cuenta en MySpace.
El anuncio de don Gaspar habla de que “en apenas 24 horas se generó una red de contactos de más de 300 ‘amigos’ y simpatizantes” (El País) pero he buscado a nuestro amigo hasta dar con él en MySpace: Gaspar Llamazares, hombre, 50 años, 2 amigos.
Recomendación: dejemos los sitios sociales, los vídeos promocionales, los perfiles, las redes y los entornos virtuales para los muchos fans que están pillados de sus ídolos políticos.
A cambio, visitemos algunos de las contrapáginas como la de Flickr con fotos de marianorajoi:
