
Esta fotografía del polaco Witold Krassowski recoge un momento de la vida cotidiana en Afganistán, un país que lleva camino de convertirse en compendio de todas las más crueles paradojas que castigan el Tercer Mundo.
La imagen muestra un tanque ruso abandonado, recuerdo decrépito de una invasión que ha sido sustituida por la norteamericana con parecidos deprimentes resultados. Sobre la boca del tanque, un minusválido de pie cumple su función de espantapájaros humano mientras otras personas juegan en torno al vehículo en ruinas.