Según algunos ensayistas, la Historia se ha acabado. No nos esperan nuevas etapas sino en todo caso un refinamiento de la actual. Esta es la tesis, por ejemplo, de Fukuyama, autor de El fin de la Historia. Según esta teoría, el típico modelo hegeliano (tesis -> antítesis -> síntesis, que a su vez se convierte en tesis y reinicia la dialéctica en un nivel superior) que explica el avance y el progreso de la Humanidad se ha agotado. La secuencia esclavismo – feudalismo – capitalismo se detiene aqui, sin opción a posteriores sociedades socialistas o comunistas, pronosticadas por Marx. El derrumbe de la URSS y sus países satélites (con la caída del muro de Berlín como símbolo) ejemplifica la ausencia de altenativa a la hegemonía capitalista. No hay nada después, fuera, al margen del capitalismo.
Esto es la globalización. La universalización del mismo esquema comercial, con la consiguiente homogeneización cultural. Todos los habitantes del planeta aspiran a vivir como los países del Primer Mundo: no hay otro modelo.
Algo parecido pasa con la Biología. Se ha acabado la selección natural. El hombre, dominada la Naturaleza, ya no evolucionará más a no ser en una línea de perfeccionamiento artifical de la especie.
El fenómeno Google me parece muy afín con este escenario.
Lo mismo que el capitalismo globalizador ya no lucha contra los sindicatos (reconvertidos en aliados para la producción de mayor riqueza) ni contra ideólogos revolucionarios de izquierda, Google se expande ajeno a las luchas entre código abierto y propietario, entre Microsoft y Apple, entre Windows y Linux.
Google gobierna el nuevo escenario (¿final de la Historia informática?) que es la Red. Y su globalización tiene este mismo tono neutral y natural del capitalismo actual: libre en la teoría, obligatorio en la práctica.
Microsoft se parecía, se parece, al modelo imperialista de una época anterior. Mucha publicidad, estrategia feroz, estructura jerárquica y cerrada, militancia, autobombo.
Google no necesita todo esto. No impone, no predica. Simplemente compra y crece, no para de presentar productos, se renueva constantemente. Se expande en silencio y sus soluciones se incorporan de forma ubicua y natural. No impone su publicidad, pero no hay otra, No impone su PR pero la gente lo usa como referencia. Microsoft generaba una reacción (Linux) y por tanto una dialéctica positiva desde el punto de vista hegeliano que hace avanzar la Historia. Con Google no hay antítesis posible.
Google es, será, el equivalente digital de la sociedad capitalista (escéptica, frívola, hedonista) que marca el final de la Historia y la Biología.
¿Alternativas? Pocas, porque este nuevo imperio integra inmediatamente cualquier tipo de disidencia.
En todo caso, lo más difícil es, será, definirlas.

Se llama algo así como 
