
Imagen de una campaña publicitaria lanzada en Italia: “La orientación sexual no es una elección”
Atención: Este blog ya no se actualiza. Desde el 22 de agosto de 2011 se ha integrado en el nuevo blog tiempos pos(t)modernos, que te invitamos a visitar

Imagen de una campaña publicitaria lanzada en Italia: “La orientación sexual no es una elección”
La última fase del individualismo no reside en una soberana independencia social sino en conexiones con intereses miniaturizados. Devolver a Narciso a los circuitos y las redes: solidaridad de microgrupo, asociación situacional. Narcisismo colectivo: autoabsorción hedonista pero también necesidad de reagruparse con seres “idénticos”.
La edad moderna estaba obsesionada por la producción y la revolución, la edad postmoderna por la información y la expresión.
Democratización sin precedentes de la palabra: cada uno quiere decir algo de su experiencia íntima, todos podemos hacer de locutor y ser oído. Paradoja de que nadie en el fondo está interesado por esta profusión de expresión, con una excepción importante: el emisor o el propio creador. Esto es precisamente el narcisismo, la expresión gratuita, la indiferencia por los contenidos, la reabsorción lúdica del sentido, la comunicación sin objetivo, el emisor convertido en el principal receptor. De ahí esta plétora de espectáculos, exposiciones, entrevistas, propuestas insignificantes que sin embargo ponen en juego la posibilidad y el deseo de expresarse, el derecho y el placer narcisista a expresarse para nada, para sí mismo. Pero con la amplificación de un mass media que permite ser grabado por un micropúblico.
(Fragmentos de La era del vacío, de Gilles Lipovetsky. Anagrama, 2002. La primera edición original se hizo en 1983, hace casi 25 años. Observaciones lúcidas sobre algunas tendencias de la edad postmoderna que el tiempo ha ido confirmando)
¿El mayor contorsionista del mundo?
Me hace daño todo el cuerpo sólo de verlo unos segundos:
http://www.youtube.com/v/N83EubLqEIQ
¿Quién podía inventarse una cosa así? Por supuesto: Google.
Siguiendo un principio tan simple como el de “si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña”, Google ha reciclado los repetidores de telefonía móvil en satélites GPS: toda la información que reciben es procesada para poder usarse como referencia de geolocalización en mapas Google.
Mientras Nokia se empeña en añadir receptores GPS a sus móviles, Google tira por la calle de en medio y escoge la solución más ecológica: ¿para qué inventar la rueda?
El sistema no es tan preciso como GPS pero compensa.
Si esta explicación te resulta confusa, prueba con este vídeo divulgativo de Google: se entiende hasta sin saber una palabra de inglés.
http://www.youtube.com/v/v6gqipmbcok
El desembarco en la blogosfera del ilustre Pipi Estrada, a quien no enlazo, ha creado cierta alarma social. Como si se tratase del principio del fin, el blog abierto (por encargo supongo y con talonario sobre la mesa) por este bon vivant que chupa cámara en la tele y se atreve a firmar crónicas futbolísticas adquiere un tono apocalíptico: que llega la blogorosa, los realityblogs al ataque.
No me lo creo.
Una cosa es estrenar un blog y convocar una rueda de prensa con vermú para anunciar el parto, y otra bien distinta escribir los contenidos de cada día.
Por ahora Internet está a salvo de la tomatización: mientras un blog dé unos cuantos euros al mes en publicidad, los famosos seguirán haciendo cola en la televisión. Una exclusiva de un día vendida a una cadena o una revista reporta más ingresos que diez mil blogs juntos.
Milán y sus camisetas solidarias. El Ayuntamiento las vende a 60 € con fines benéficos, muy dentro del espíritu navideño. Para darle más proyección mediática, invita a famosos para que inventen una frase que se imprime en la camiseta como una ocurrencia con denominación de origen.
Nuestro amigo Olivierto Toscani ha aportado este eslógan: “Es Navidad. ¿Follamos?”
La moda budista irá a más en el mundo occidental porque su religiosidad interior y panteísta resulta mucho más afín al discurso ecologista y la necesidad de terapias relajantes que la parafernalia católica o el radicalismo islámico.
El Dalai Lama ha dado un paso más en esta dirección al anunciar un referéndum para decidir si los budistas quieren elegir un sucesor o prefieren que no se siga reencarnando. Como es bien sabido, los Dalai Lamas saben en qué niño se reencarnarán. Al menos, hasta ahora en que el actual líder budista ha lanzado tal propuesta.
¿Podemos imaginar un catolicismo 2.0, participativo, abierto y democrático cuando ni siquiera las mujeres tienen el derecho a ser promovidas a la orden sacerdotal, por expresa orden jerárquica?
Los dogmas mantienen en pie a una Iglesia disecada.

Para quienes no lo conozcan, KTurtle es un entorno de programación orientado al ámbito educativo para niños y personas que quieran iniciarse en la programación. (Por cierto, ¿conoces Squeak?)
Usa el famoso lenguaje LOGO creado igualmente con fines didácticos y que cuenta con una gran variedad de intérpretes, muchos de ellos libres y algunos en español.
Justamente LOGO y Kturtle permiten usar sus variables e instrucciones en español (repetir, restaurar, escribir, izq, dch), una característica que los hace especialmente indicados en el aula real.
Hoy Ubuntu Life hace una referencia a Kturtle como programa de KDE.
Vale la pena añadir que puede igualmente instalarse en Gnome:
$ sudo apt-get install kturtle
Puedes ejecutarlo desde Aplicaciones -> Educación -> Kturtle.
Leo lo siguiente en un comentario a un post que dediqué al analfabetismo funcional en informática:
“Los usuarios windows son unos indocumentados… no crees que te passa un pelin ?”
No está de más escuchar (aunque en YouTube, el clip sólo tiene audio) el diálogo entre Paz Padilla y Ramón García. Una se esfuerza en aportar con gracia algunas cositas (que si Firefox, que si Ubuntu, que si la seguridad…) mientras que el otro se enorgullece de su incultura celtibérica. 99 contra 1 a que es usuario ocasional de Windows, perdón, de informática.
http://www.youtube.com/v/y4Pa977KHHw
Visto (quiero decir escuchado) en Ubuntuteate
Hace unos años ya se produjo el movimiento de unificación entre las dos plataformas de televisión por satélite.
Después han llegado las cadenas de TDT (por cierto de muy lenta implantación) todas o casi simples extensiones de las cadenas analógicas.
Y ahora llega Trio +, la unión de Telefónica y Prisa (o sea Sogecable, o sea Canal +): el antiguo monopolio (que sigue aferrándose a posiciones de privilegio) de las telecomunicaciones se une al casi monopolio de la televisión por satélite.
Qué panorama más tierno: cuanto más maduras las democracias, más unilateralismo.
Consorcios, concentración de poder, alianzas, trusts, oligopolios.
Por supuesto, el maridaje Telefónica – Canal + aporta una mejor vida al usuario final: tarifa plana telefónica, Internet de 3 Megas y cientos de programas con todo el fútbol del mundo.
Si es que no eres feliz porque no quieres.