Siempre he pensado que un buen anuncio debería parecerse a un buen chiste en dos puntos:
1. El desarrollo tiene que mantener la atención del espectador
2. El desenlace debe pillaros por sorpresa y funcionar como revelación. Una revelación que te invita y obliga a rebobinar la historia que te han contado para al fin disfrutarla en su plenitud.
http://es.youtube.com/watch?v=2mTLO2F_ERY
Este anuncio supera el nivel de esta segunda exigencia. Cuesta tanto entenderlo a la primera, que estamos tentados de abandonar.
(Si no sabes suficiente inglés: el protagonista, una especie de Frankenstein sin control molesta a todo el mundo y se siente solo e inútil hasta que conoce a alguien que le acepta como quién es realmente: el viento.
Se trata de una campaña para promocionar la energía eólica, y el anuncio me parece fantástico)