Y no digo perfecto o definitivo porque seguro que dentro de tres o cinco años el panorama será otro bien distinto, con abundantes mejoras respecto a lo que ahora podemos escoger.
Desde que tengo un Nokia N80 hace unos días, se me acentúa la convicción de que este tipo de teléfonos convergentes o miniordenadores que incorporan todo tipo de prestaciones (que en el caso de Nokia culminan en el N95), exigen otro tipo de pantalla. En primer lugar más grande para disfrutar de su potencialidad multimedia. Veo películas enteras en formato .avi (gracias a DivX Player) casi como un castigo. Lo mismo pasa con las páginas web.
En segundo, táctil. Una funcionalidad incorporada por las PDAs desde hace mucho, distintos smartphones y ahora por el iPhone. Esto permitiría la inclusión de un teclado virtual
Está bien que tengan cámara fotográfica de 3 ó 5 megapíxels, cámara y reproductor de vídeo, lector de documentos Office o PDF, GPS, WiFi, Bluetooth 2.0, navegador web…
Pero necesita una pantalla de mayores dimensiones. Además, estaría bien que incorporase un teclado qwerty deslizable o retráctil: eso de escribir notas o SMS con el teclado numérico es prehistórico.
Y finalmente me gustaría que fuesen libres. No me refiero a las operadoras (por cierto, una plaga que nos tiene sometidos a sus caprichos abusivos y a sus falsedades más o menos encubiertas) sino al software. Está bien Symbian pero prefiero un sistema operativo libre con aplicaciones libres, algo que en la plataforma de los PCs ya es un derecho consolidado y asequible pero que en los móviles todavía es una reivindicación casi extravagante.
Y ahora la pregunta: ¿qué móvil se acerca más a tus exigencias?
Por ejemplo, en muchos casos todo lo que he expuesto anteriormente es secundario porque predomina un criterio restrictivo y funcional. La mayoría de usuarios (¿todavía?) buscan la estética y dejan para otros dispositivos (cámara, PC, navegador GPS…) el resto de funcionalidades: sólo les interesa como teléfono.