Hev escribe en su comentario al artículo publicado ayer sobre medición de autoridad en los blogs:
“Con la cantidad de rankings y demás paranoias que se están creando en torno a los blogs creo que lo mejor es pasar de ellos, [...] y dejar que sea la gente la que decida si una web le conviene o no”.
Lo cual plantea un escenario polémico: ¿la blogosfera padece de rankingitis?
Creo que hay que diferenciar los blogs personales (diarios informales y misceláneos dirigidos básicamente a una audiencia muy segmentada, casi monopolizada por un ámbito de relaciones personales, digamos amigos, familiares y/o compañeros de trabajo) de los blogs temáticos con vocación de crecimiento incluso seudo profesional.
Para los primeros, las herramientas estadísticas pueden resultar gratuitas. Para los segundos, no. Los datos registrados por empresas reconocidas funcionan a modo de tarjeta de presentación y avalan el grado de penetración que puedan tener. Recordemos que también los periódicos están sometidos a un control parecido, que es público, lo mismo que la televisión.
Quizás el peligro de tanto ranking, como todo en la vida, esté en el abuso. La perversión de una práctica tan transparente como el seguimiento estadístico conduce a estrategias del tipo “todo por la audiencia”, a la obsesión del share televisivo como principal argumento de programación.
Y en consecuencia a una degradación de la calidad: el contenido es sustituido por el efectismo basura.
Lo que salva a la blogosfera de tamaño peligro es que no es tan apetitosa desde el punto de vista comercial como la televisión
Respecto a la última frase: “Lo que salva a la blogosfera de tamaño peligro es que no es tan apetitosa desde el punto de vista comercial como la televisión” creo que requiere un “aún”.
Les televisiones cada día tienen menos audiencia (por lo que se ve los jóvenes ya no miramos “el tomate”… la tele) y muchas se están volcando en el vídeo streaming. No passará muchos hasta que empiecen con sus propios videoblogs. Por no hablar de los periódicos en papel, que cada día tienen más participación digital y menos física.
Tusefomal
16 jul 07 at 9:35