La moda del brain training ha llegado al mercado infantil: el creador del psicoanálisis ya puede ser chupado y devorado desde la más tierna infancia.
De golpe, todos los complejos de nuestro Ello-Yo -SuperYo han quedado reducidos a un sabor industrial de sandía, gracias a la inteligencia globalizante del consumismo.
[Macphee]