La política y el sexo son dos mundos paralelos que desarrollan sus intensas vidas sin apenas rozarse. Casos puntuales como los de Kennedy & Marylin, Clinton y su becaria o Gallardón negando a Montserrat Corulla son excepciones que confirman la regla.
La política (como la Religión) pertenece al ámbito de lo trascendente, mientras que el sexo tiene que ver con el hedonismo más lúdico. La política se vincula a lo público, el sexo a lo privado.
Pero tal vez Internet rompa este divorcio.
Como medio nuevo que es y además en manos de los usuarios, la Red no respeta necesariamente la categorización que los medios tradicionales han aceptado en su tratamiento de la información. Internet inventa nuevas perspectivas, y una de ellas podría ser la sexypolítica.
Ejemplo reciente: una chica-para-todo (aspirante a actriz, modelo o cantante, a la fama en definitiva) ha grabado un vídeo qu ensalza las virtudes de género del apuesto candidato Barack Obama mientras ella muestra sus propias virtudes de género.
Este es el vídeo (enlace), que se acerca a los 2 millones de visitas en dos semanas:
Y no podía faltar la versión latina (enlace):