Dejando de lado las casualidades que te han llevado hasta determinados blogs en vez de a otros, ¿por qué seguimos leyendo unos y otros no?
El contenido es fundamental, por supuesto.
El diseño no tanto, sobre todo teniendo en cuenta que en muchas ocasiones sólo tenemos un contacto vía feed RSS.
El estilo: cómo redacta las noticias, cómo las comenta. Informal o riguroso, cordial o académico.
La extensión: ¿artículos ni demasiado largos ni demasiado cortos? O bien, ¿dimensión variable en función del contenido?
Enlaces: agradeces (o te fastidia) la cantidad y calidad de referencias y citas que contiene el artículo
Periodicidad: ¿te gusta por ejemplo que se actualice cada día de forma regular? Cuatro artículos diarios, por ejemplo: una receta previsible, que se añade a tus rutinas gratificantes cotidianas.
Dispersión: ¿un blog cajón de sastre, de temática amplia e imprevisible? O ¿centrado en un aspecto y perspectiva?
Aplicándome estas preguntas, descubro que no coinciden mis preferencias como lector con las de editor.
Mis blogs favoritos son Error500 y Llámame Lola. Ambos están centrados en un tema, publican regularmente y sus artículos tienen una extensión también regular. Sin embargo, a la hora de escribir, tiendo a una temática dispersa, artículos de extensión desigual y ritmo de publicación un tanto irregular.
¿Será grave, doctor?
Por cierto, que conste: he cumplido con mi compromiso de ayer. Me acabo de suscribir a Microsiervos.

Vaya ¡muchas gracias!
Comentario por Antonio — 17 de Junio de 2007 @ 1:54 pm