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internet y pos(t)modernidad


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Linux y el tiempo

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Llevaba un tiempo queriendo escribir sobre la conectividad Bluetooth entre dispositivos móviles y Linux. Tengo dos Palm y una Pocket PC que sincronizo mediante BT con Windows sin demasiadas complicaciones; en el caso de la PPC porque al ser de la misma familia el entendimiento es casi automático; en el caso de la Palm con BT (una T3) gracias a algunos manuales colgados en la Red.

Pero en Linux no es lo mismo. Que si la versión de Ubuntu, que si el puerto ttyUSB o ttyUSB1, que si el módulo visor…
Hay que buscar, probar, pensar, deducir, consultar. Todavía hay dispositivos y protocolos que no se configuran o detectan de forma automática en Linux, por mucho que se ha adelantado una barbaridad: por ejemplo, mi escaner que nunca había sido reconocido por Debians, Mandrivas, Fedoras. Suses ni Ubuntus, ahora ha sido detectado a la primera por Feisty Fawn. Y algo parecido ha pasado con las memorias USB. De la artesanía más paciente y erudita a la sencillez de la configuración automática.

Decía que quería resumir mis apuntes sobre BT en Linux, y no encontraba tiempo. Al fin lo he hecho, no porque me sobrase sino porque se lo he quitado a otros planes :-(
Y entiendo que, para muchos, este es realmente el handicap de Linux: el tiempo.

En una época tan acelerada y estresante, la gratuidad del tiempo es un pecado mortal, una aberración. Sólo existe tiempo para el ocio consumista (la marcha, las cenas, la tele, los viajes…) y para el trabajo productivo, amén de las muchas exigencias de la supervivencia doméstica, desde los traslados al papeleo y las compras.

Esta es la gran diferencia entre Win y Linux.
El primero es un S.O. para la vida moderna: automático y casi desechable. Plug & play pero también de usar y tirar: cada x meses necesita un formateo y cada x años una nueva versión para cumplir con su promesa de plena funcionalidad.
Al contrario, Linux es un S.O que pide tiempo y paciencia. Exige pensar: ¿por qué no me funciona tal cosa? Consultar, comprobar y demás actividades intelectuales reñidas con el ritmo despersonalizado que nos abduce.

Hoy día ya casi nadie discute ni menos profundiza. Los politicos se insultan y gritan pero apenas hay grandes debates. El confort es la respuesta a todas las preguntas.
Win es más confortable, no hay duda. está alineado con el pensamiento único dominante. La ilusión de la solución definitiva.
Linux (todavía) es más exigente. No hay versión única, solución única. Se parece más a la vida misma, pero carece de la autoridad que confiere la publicidad y la globalización empresarial.

La opción Windows no tiene que ver pues con la fiabilidad ni la seguridad ni la robustez sino con el tiempo. Con la inmediatez del tiempo.
El tiempo en Linux es distinto. No todo funciona a la primera ni de manera igual.
Por eso puede resultar frustrante a corto plazo si no tienes tiempo. O gratificante a largo plazo si lo encuentras.

Written by emiligene

junio 9th, 2007 at 2:20 pm

Posted in linux,windows

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