
Obama es seguramente el candidato a la candidatura demócrata menos convencional. Por ejemplo, es de los pocos (¿el único?) que se opuso desde un principio a la invasión de Irak.
Su independencia y su particular carisma se refleja en el uso de los nuevos medios. Si hace unas semanas comentábamos la red social que había creado en torno a su programa y campaña electorales, ahora recogemos un dato más novedoso, por cuanto Twitter es un servicio especialmente reciente. Pues bien, Obama está presente en esta red de moda con su propio perfil.
No cabe duda de que cuenta con asesores modernos y bien preparados.
Y seguro que en muy poco tiempo la presencia de los políticos en los medios virtuales va a ser tan genralizada como el recurso de la publicidad televisiva: canal en YouTube u otro sitio de vídeo social, espacio en Flickr u otro sitio de imágenes sociales, perfil en Twitter, avatar en Second Life…
(Lo curioso del caso es que incorpora anuncios AdWords. ¿Tan mal están de recursos? Al menos, sin embargo, el sistema de financiación norteamericano, con su transparencia, me parece mucho más sano que el español, hipócrita y que invita a la corrupción)