La telebasura nos escandalizó sólo lo justo para que pudiera quedarse entre nosotros de forma políticamente correcta, pensando que sería la última concesión que haríamos a la sociedad del despilfarro sentimental y a la bobería convertida en espectáculo.
Pero desde entonces no ha dejado de crecer la telecorazón, la telerosa, la teletomate y todas sus variantes domésticas empeñadas en reunir a un grupo de adolescentes controlados durante 24 horas por las cámaras para que nosotros podamos salvarlos a base de SMS.
No podía quedar aquí la cosa.
Las productoras, siempre dispuestas a cambiar decorados y caras sin modificar la fórmula ganadora, se esfuerzan en encontrar nuevas maneras de rentabilizar el invento.
¿Por qué no trasladar el chiringuito a Internet?
Ya que la Red mola y tiene mogollón de viciados enganchados al ADSL, pues hala, a montar las versiones virtuales de los programas ganadores en la tele. Nuevos estímulos, más audiencia.
Ahí está pues la productora Endemol (filial de Telefónica) aliándose con EA, famosa por sus vídeojuegos (The Sims, FIFA…) para ofrecernos la dimensión virtual de Gran Hermano y Operación Triunfo. (Leer comunicado de EA en pdf)
Funcionará a base de crearnos un doble virtual y después ponerlo a competir. Este doble virtual se internará en la Gran Casa, pero podremos enviar nuestras grabaciones musicales reales para participar en OT.
Para gestionar todo este tráfico, se está creando la página VirtualMe, todavía inaccesible.
Otro ejemplo más de la migración desde la tele a Internet, que no ha hecho sino empezar.