Es brevísimo (minuto y medio) pero hay algún plano que nos permite entender por qué la Iglesia se ha manifestado en contra de esta versión, demasiado carnal, de la vivencia religiosa de Santa Teresa.
Una reacción previsible. Me parece más curioso el posicionamiento de Paz Vega: no ve nada malo en esta película desde su perspectiva de católica. Y es que no me la imagino asistiendo a misa cada domingo.