Hay muchas cosas que no entendemos por qué están prohibidas o no están inventadas. Desde nuestra perspectiva ingenua de usuarios, nos limitamos a aplicar el sentido común. Pero nos falta la tecnología para construir las soluciones que nos parecen simples obviedades.
Por ejemplo, ¿por qué Internet móvil es tan aberrantemente caro?
O, ¿por qué debemos apagar nuestros móviles durante los vuelos? Claro, sabemos de memoria y hasta hemos interiorizado el discurso oficial: los aparatos electrónicos crean interferencias en los instrumentos de navegación, por lo que son de lo más peligroso.
Así llevamos años, con la duda escondida en algún rinconcito de nuestra mente.
Hasta que Air France, KLM, Qantas, Ryanair anuncian para este mismo año la implantación de tal posibilidad. Ya podremos comunicarnos por móvil durante los vuelos.
¿Por qué? ¿Nos han estado mintiendo durante diez años? ¿Se ha descubierto un antídoto milagroso contra las interferencias?
O simplemente, ¿existía la solución pero las aerolíneas se limitaban a darnos largas?
¿Será casualidad que se ofrezca este servicio justo en la época en que las compañías de aviación viven la crisis más larga desde hace mucho tiempo? La industria aeronáutica se ve forzada a atraer los clientes que han descubierto la existencia de compañías de bajo coste.
Por cierto, Emirates se ha adelantado. Una compañía árabe (con más de 80 destinos internacionales) dando lecciones de competitividad a las occidentales.
Si los padres de American Airlines o Pan American levantaran la cabeza…