
Lo he visto en Popgadget, y me parece una mala solución al viejo problema de la ergonomía de los portátiles. Pretende acabar con la desalineación entre el monitor y los ojos (que obliga a forzar la vista y el cuello) pero introduce una nueva dependencia, al tener que incorporar un teclado externo.
Justamente un portátil debe ser transportable, ligero, cómodo y simple.
Pero puede resultar útil en aquellos casos en que usamos el portátil como si fuese un fijo. En este contexto, sí tiene sentido añadirle un teclado externo para elevar el monitor, como si se tratase de un complemento.
Precio: 40 $ en Griffin