En pocos días, Internet ha copado la actualidad más caliente y conflictiva. Como si la Red atrajese noticias visualmente provocadoras, o como si los usuarios estuviesen descubriendo que los clips publicados en sitios sociales de vídeo pueden competir con la telebasura más comercial: Cicarelli, la parodia de un Gandhi streaper, Kate Moss…
Y ahora es un vídeo (de lo más inocente y aburrido, aviso por adelantado) colgado en el sitio suizo www.wideo.fr que está escandalizando a toda la población. Cuestión de Estado. Unos jóvenes bomberos parodian un rap enfundados en el pasamontañas del uniforme oficial: por lo visto, divertirse aunque sea fuera de horario laboral puede ser un delito civil, un atentado contra el decoro. Sobre todo, si la imagen es difundida en Internet y causa furor por muy absurdas que puedan ser las razones.
¿Servirá la Red para crear un espacio icónico desmitificador, sin la perversa interferencia de paparazzi y revistas del corazón?
