
Desde que hace un siglo el arte más vanguardista propició que todo tipo de objeto pudiese convertirse en material artístico, a nadie le extraña (aunque a muchos todavía no les gusta) que una exposición de arte plástico sea una instalación, a caballo entre el interiorismo, la creación trascendente y el diseño.
La informática y la electrónica han aportado una buena cantidad de componentes a esta práctica postmoderna del arte, siendo las vídeoinstalaciones uno de los productos más consolidados y aún comerciales del mercado artístico actual.
Pues bien, una artista de esta onda llamada JennyLC Chowdhury decidió elevar una selección de los mensajes SMS que le enviaba su madre a la categoría de obra de arte.
Con éxito de público, por lo que se ve.
[ Leído en Boing Boing ]