La web semántica será la siguiente etapa de la actual web 2.0, centrada en el usuario, en la creación de aplicaciones web que sustituyen a las aplicaciones de escritorio, o en la reutilización de software. Pero le falta rigor a la hora de marcar el contenido de las páginas para que sea indexable, comprensible por los robots y buscadores.
El código (X)HTML marca o etiqueta los enlaces, las lista o los formularios pero se desentiende del contenido semántico, que queda fuera del alcance de los buscadores. La web semántica pretende justamente eso: definir las marcas o etiquetas estándar con que pueden diferenciarse determinados items, como pueden ser el cronológico (para referirise a un evento) o biográfico (para retratar a una persona).
Otra estrategia de la web semántica consiste en la creación de ontologías. Las ontologías son repertorios de términos, diccionarios formalizados relacionados con un ámbito del conocimiento que están definidos con rigor mediante una sintaxis establecida. Entre las muchas ontologías que constituirán el conjunto de diccionarios semánticos figura la ontología musical, importante por cuando el mercado musical, juntamente con el cinematográfico, se perfila como uno de las áreas de intercambio más activas de la Internet más próxima. Esta ontología musical (cuya especificación ya está publicada) permitiría un protocolo universal para catalogar toda la información referente a autores y obras o álbumes.