A veces se dan paradojas incomprensibles como la siguiente:
Por una parte, los bancos españoles online (Inversis, Openbank, Bancopopular-e, Uno-e) han incrementado un 300 % sus beneficios durante los primeros nueve meses de este año en relación con el mismo periodo del año pasado. (vía ElPais)
Por otra parte, la RENFE castiga con una penalización del 2,75 % los billetes comprados por Internet. (vía ElMundo)
¿Qué pasa? ¿Internet se va a encargar de acentuar las diferencias que separan los pobres de los ricos? ¿O va a ser un recurso comercial al servicio exclusivo de la empresa privada? ¿O todavía existen organismos oficiales y dirigentes burócratas con prejuicios prehistóricos?