El proceso ha sido largo pero al fin la ISO (la organización internacional que regula y homologa los estándares) ha aceptado el formato OpenDocument como estándar de forma completa y definitiva. La ISO 26300:2006 puedes encontrarla en este enlace de la web de ISO.org.
Esto significa que cualquier institución o gobierno puede adoptar este formato (extensión .odf) para sus archivos ofimáticos, con la garantía de ser totalmente libre, es decir que no depende de licencias ni autorizaciones como sucede actualmente con el omnipotente .doc de Microsoft. Por cierto, Microsoft sigue empeñado en imponer su propio formato abierto (Open XML) como alternativa al que impulsó KOffice y después OpenOffice y que ahora ha sido reconocido plenamente como estándar ISO.