
Y además, bolígrafo.
Todavía recordamos el estupor con que recibimos las primeras memorias USB (y lo difícil que nos resultó configurar su acceso en algunos Linux)
Magia: poder trasportar nuestros archivos en un pequeño llavero. Entonces eran un pocos megas, y hoy ya no nos maravilla que puedan ser unos gigas. La capacidad de adaptación del ser humano no tiene límites.
Por eso tampoco no nos maravillaremos ante este artilugio James Bond, aunque sin fines militares. Más bien académicos. Ideal para profesores que usan el puntero láser como herramienta de exposición y quieren llevar encima sus documentos.
Puedes comprarlo en USBGeek por unos 30 $
Vía Gizmotika