
Dicen que es un recurso infrautilizado, quizás porque nació con los blogs y nos falta cultura y tradición, Estamos acostumbrados a poner y leer comentarios, una herencia de los foros y las listas de correo, pero a veces ni se nos ocurre facilitar los trackbacks.
Los trackbacks son retroenlaces. Una novedad pues en el ya saturado mundo de los enlaces, anclas, vínculos o links.
Con un trackback haces un ping al artículo elegido, de forma que este lo reciba en forma de “enlace a posteriori”. Por eso se llama retroenlace, porque no es el autor quien crea y añade el vínculo sino otro autor que, al verlo publicado y considerarlo interesante, decide citarlo.
Inventado por Six Apart, creadores de Movable Type, hoy muchos CMS o demás software generador de weblogs incorporan de serie la posibilidad de hacer un ping o trackback a la(s) dirección(es) que le indiquemos.
La confusión se produce cuando algunos de estos CMS, o sitios como Blogger y demás hospedajes de blogs, reciben los trackbacks como si fuesen comentarios y los meten en el mismo paquete, cuando se trata de dos aportaciones bien distintas; un comentario es un apunte concreto a lo publicado, mientras que el trackback o retroenlace es un saludo, una forma de avisar que ha sido citado en su blog por quien lo envía.
Vaya puntualidad. Anunciaron la nueva entrega para principios de junio, y hoy, día 1 de junio, está listo para descargarlo.