El gigantismo tiende a la soledad. ¿Para qué colaborar con otros cuando uno solo se basta y sobra? Visto el mundo desde la atalaya de la superioridad, los demás ni siquiera molestan: en todo caso son clientes potenciales.
Mientras Yahoo! y Ebay se asocian para beneficiarse recíprocamente (uno pone la publicidad y otro el sistema de pago) o Apple permite en sus Mac un sistema de arranque dual para que sus usuarios instalen un Windows, Microsoft insiste en inventar la rueda. Por ejemplo, presenta un nuevo formato gráfico propietario para desbancar al universal JPG.
Y si no hace la guerra por su cuenta, se dedica a fagocitar. Dicen que ahora quiere comprar Ebay. Ya saben, si el enemigo es más fuerte que tú, ponle precio.